Guía fiscal
Cómo factura una clínica con varios médicos en México
Quién debe emitir el CFDI cuando varios doctores atienden bajo el mismo techo, las retenciones entre médico y clínica, y cómo se centraliza la operación sin romper la regla de oro.
Por Sebastián Vázquez · Fundador de FactuMed
Publicado el 26 de julio de 2026
La regla de oro es que el CFDI lo emite quien prestó el servicio. Si tus médicos son profesionistas independientes que atienden en tu clínica, cada uno factura al paciente con su propio RFC y su propio certificado de sello digital: no existe una factura de la clínica que ampare los honorarios de todos. Si en cambio la clínica es quien presta el servicio y los médicos le facturan a ella, entonces la clínica sí emite al paciente — y ahí entran las retenciones de ISR y una trampa con el IVA que conviene conocer antes de constituirse. Los dos modelos son válidos; lo que no es válido es mezclarlos.
Los dos modelos, lado a lado
Casi todas las clínicas caen en uno de estos dos esquemas. La diferencia no es de software ni de organización interna: es quién presta jurídicamente el servicio al paciente.
| Modelo A — Médicos independientes | Modelo B — La clínica presta | |
|---|---|---|
| ¿Quién emite el CFDI al paciente? | Cada médico, con su propio RFC y su propio CSD | La clínica, con el RFC de la persona moral |
| ¿Qué factura la clínica? | Renta de consultorio o servicios administrativos, y se los factura al médico | El servicio completo al paciente |
| ¿Qué factura el médico? | Su consulta, directo al paciente | Sus honorarios, a la clínica |
| Retención de ISR | Solo si el paciente es persona moral (aseguradora, empresa) | La clínica le retiene al médico: 10% en régimen 612, 1.25% en RESICO |
| Deducción personal del paciente | Directa: el CFDI ya viene del profesional con título | Depende de cómo esté constituida la clínica y de cómo se desglose |
Modelo A: cada médico factura al paciente
Es el más común en clínicas de especialidades y consultorios agrupados. Los médicos son independientes: la clínica les da el espacio, la recepción y a veces los pacientes, pero el servicio profesional lo presta cada uno.
Cómo se ve fiscalmente:
- Cada médico emite el CFDI al paciente con su RFC, su régimen (612 o RESICO 626), su clave SAT de consulta y el IVA exento que le corresponde por el artículo 15-XIV de la Ley del IVA.
- La clínica le factura al médico lo que le cobra: renta del consultorio, porcentaje, servicios administrativos. Ese CFDI sí lleva IVA, porque no es un servicio médico.
- El paciente deduce sin problema: el comprobante viene directo de un profesional con título.
El error de este modelo no suele ser fiscal, es operativo: acabas con una cuenta de facturación por cada doctor y una recepción que entra y sale de seis sesiones distintas para poder cobrar el día.
Modelo B: la clínica factura al paciente
Aquí la clínica —persona moral— es quien presta el servicio. Los médicos trabajan para ella y le facturan sus honorarios, o están en nómina.
- La clínica emite el CFDI al paciente con su propio RFC.
- Cada médico persona física le factura a la clínica sus honorarios, y la clínica le retiene ISR: 10% sobre el subtotal si el médico está en el régimen 612, o 1.25% si está en RESICO. La retención va desglosada en el CFDI del médico.
- Si el médico está en nómina, no hay honorarios ni retención de este tipo: hay sueldos, con su propia mecánica.
La trampa del IVA: sociedad civil o mercantil
Aquí es donde se equivocan muchas clínicas nuevas. El artículo 15, fracción XIV de la Ley del IVA exenta los servicios profesionales de medicina cuando su prestación requiera título de médico y sean prestados por personas físicas, ya sea individualmente o por conducto de sociedades civiles. Es decir: la exención está redactada para personas físicas y sociedades civiles.
Por eso tantas clínicas se constituyen como S.C. y no como S.A. de C.V. Constituirse mal y descubrirlo un año después, con facturas emitidas sin trasladar IVA que quizá debió trasladarse, es un problema caro de deshacer. Es una decisión que se toma con el contador antes de abrir, no cuando ya estás facturando.
Por qué al paciente le importa quién emite
Para deducir gastos médicos en su declaración anual, el paciente necesita que el servicio lo haya prestado alguien con título profesional legalmente expedido y registrado, y que el pago no haya sido en efectivo. Cuando el CFDI viene directo del médico, no hay nada que discutir.
Cuando lo emite una clínica, la cosa depende de cómo esté constituida y de que el comprobante deje claro qué parte es honorario médico. Esa es la razón de fondo por la que muchos pacientes piden explícitamente que les facture el doctor y no el mostrador — y por la que conviene tener resuelto el modelo antes de que alguien reclame en abril.
El problema real no es fiscal, es de operación
Resuelto el modelo, queda lo que de verdad consume tiempo. En el modelo A —el más común— cada médico es un emisor distinto, con su RFC y su certificado. Eso, llevado a la práctica con las herramientas típicas, significa:
- Una cuenta de facturación por doctor, cada una con su contraseña.
- Una recepción que cierra sesión y abre otra cada vez que cambia el médico que cobró.
- Certificados de sello digital de otras personas guardados en una carpeta compartida — con la responsabilidad que eso implica.
- Un cierre de mes que se arma bajando las facturas de cada doctor por separado y pegándolas a mano para el contador.
Nada de eso es obligatorio. La regla fiscal dice que el emisor debe ser cada médico; no dice nada sobre quién opera la herramienta. Se puede tener una sola cuenta desde la que se factura por cualquier doctor, conservando a cada uno como emisor con su propio certificado.
Es exactamente lo que hace FactuMed para clínicas y despachos: das de alta a cada médico, él mismo carga su certificado desde un enlace que le llega por correo —tú nunca guardas su contraseña—, y a partir de ahí tu equipo factura por cualquiera de ellos eligiéndolo en un selector. Los pacientes se facturan solos por WhatsApp o por el portal de cada doctor, y el cierre sale en un archivo con todos los médicos y una columna que dice de quién es cada factura. El costo es de $199 MXN al mes por doctor, en una sola suscripción.
Errores que salen caros
- Facturar con el RFC de la clínica servicios de médicos independientes. El comprobante no ampara la operación real y el paciente puede perder la deducción.
- Olvidar la retención de ISR cuando el médico persona física le factura a la clínica persona moral. La obligación de retener y enterar es de la clínica.
- Asumir que todo servicio médico está exento de IVA sin revisar cómo está constituida la sociedad que factura.
- Compartir certificados y contraseñas entre el personal. El CSD es personal e intransferible; que la clínica opere la facturación no significa que deba custodiar las llaves de nadie.
Esta guía es informativa y describe el tratamiento general vigente en 2026. Cada clínica tiene particularidades —cómo está constituida, cómo contrata a sus médicos, qué otros servicios presta— que conviene revisar con tu contador antes de decidir el modelo.